La ciudad de Toluca está de luto tras el repentino fallecimiento de un querido aficionado del Toluca FC y figura reconocida entre la afición escarlata. Don Ramiro Ortega, fanático de toda la vida y considerado por muchos como una verdadera “leyenda de los Diablos Rojos”, fue encontrado muerto en su domicilio ubicado en el barrio de San Lorenzo Tepaltitlán la mañana del lunes.
Don Ramiro, de 67 años, fue una presencia constante en el Estadio Nemesio Diez durante más de cinco décadas. Famoso por sus cánticos apasionados, su vibrante sombrero rojo y su memoria enciclopédica sobre la historia del club, era adorado por aficionados de todas las edades.
Descubierto por vecinos
Según reportes de medios locales, los vecinos se preocuparon cuando Ortega no abrió su pequeña tienda de artículos deportivos como solía hacerlo. Un vecino, que pidió mantener el anonimato, relató que escuchó un fuerte golpe alrededor de las 8:00 a.m. Al no obtener respuesta tras varios llamados a la puerta, decidieron llamar a los servicios de emergencia. Las autoridades llegaron poco después y lo encontraron tendido sin vida en su sala, sujetando una bufanda del Toluca.
Paramédicos confirmaron que probablemente sufrió un infarto durante la madrugada. Fue declarado muerto en el lugar.
Una vida dedicada al Toluca FC
El hogar de Ortega era conocido como un auténtico santuario de los Diablos Rojos. Camisetas, bufandas, fotos autografiadas, recortes de periódico e incluso pedazos de asientos antiguos del estadio adornaban sus paredes. Rara vez se perdía un partido—en casa o de visitante—y viajaba por todo México para seguir a su amado Toluca.
En 2017, el club lo reconoció con una placa de honor por su lealtad incondicional. Durante los festejos del centenario del club ese mismo año, fue invitado al campo antes del inicio de un partido y recibió una ovación de pie del público.
“Ramiro no era solo un aficionado—era el alma del Toluca,” dijo el ex capitán del club Antonio Ríos. “Le enseñó a generaciones lo que significa amar a este equipo.”
Sin familia, pero con miles de seguidores
Ortega vivía solo, tras haberse divorciado a principios de los 2000 y sin haber tenido hijos. Pero para muchos aficionados del Toluca, él era familia. Al conocerse la noticia, cientos de seguidores se reunieron fuera del estadio la tarde del lunes, encendiendo velas y entonando cánticos del club en su honor.
El club publicó un comunicado oficial:
“Estamos devastados por el fallecimiento de Don Ramiro Ortega, un aficionado cuyo amor por el Toluca fue incondicional e incomparable. Su voz, su pasión y su presencia jamás serán olvidadas. Nuestro estadio no volverá a sentirse igual.”
Planes para su homenaje
Toluca FC anunció que rendirá homenaje a Ortega en su próximo partido como local, con los jugadores portando brazaletes negros y un minuto de silencio antes del inicio del encuentro. También se está considerando entre los aficionados dedicarle una sección del estadio, posiblemente nombrando una grada como “La Tribuna Ramiro Ortega”.